Pues sí, hoy me atrevo con este post. El título lo dice todo. Para mí, la operación “quitar pañal” de mi peque Mayor no ha sido fácil ni corta. Así que en este post voy a intentar ayudarte por si estás en ello o por si estás en el mismo punto que yo ahora. Sigue leyendo 😉

Hace mucho tiempo que tengo este post pendiente, ahí aparcadito en mi cabeza, retumbándome… Lo escribo, no lo escribo, ahora no, espero un poco, todavía es pronto… Esperaba escribirlo con todo el tema zanjado y así poder enviarte mil buenos consejos, basados en mi experiencia. Pero no ha podido ser. Algo tropieza con el control de esfínteres de mi pequeñín que nos hace retroceder continuamente: los celos.

En junio de 2014, cuando mi pequeñín tenía dos años y medio, me lancé sin pensarlo a quitarle el pañal. Todo el mundo me decía lo fácil que era. “Entre una semana y dos como mucho”, me decían insistiendo en que no tuviera miedo. Y ya lo entiendo, cada uno habla desde su propia experiencia. Pero la mía ha sido bien diferente.

No leí nada. ¿Para qué? Mi entorno social me decía una y otra vez que se lo quitara ya, que no habría ningún problema y que ya era el momento.

Hoy te puedo decir, un año y medio después, que no lo era.

¿Cómo saber si es el momento adecuado para quitarle el pañal?

Después de leer mucho sobre el tema tengo unos puntos claros:

Hay que observar al niño y las circunstancias que lo rodean.

En mi caso no era el momento. Mi pequeñín no mostraba ningún síntoma de que estuviera preparado para el control de esfínteres, ni siquiera estaba motivado, hacía seis meses que había nacido su hermano y empezaba a comer y interactuar más, y yo empezaba a trabajar. Así que se le juntó todo, y yo no fui consciente de ello hasta pasado un tiempo.baby-179378_960_720

Unos indicios de que el niño está preparado, según dicen los expertos, son los siguientes:

  • El niño entiende indicaciones sencillas y es capaz de realizarlas.
  • Al niño le molesta estar sucio (cuando se hace pipí o caca).
  • El niño se quita el pañal porque le molesta.
  • El niño sabe bajarse los pantalones y muestra inicios de autonomía para quitarse o ponerse la ropa.
  • Es capaz de permanecer quieto durante unos minutos realizando una tarea (o escuchando un cuento, lo que sea).

Si esto se da, se puede empezar con el proceso de quitar el pañal. En mi caso no se cumplían todas, y aunque mi peque era muy maduro para unas cosas, no lo era para otras. Y supongo que realizar el proceso en medio de un momento de mucho cambio y con un hermanito que empezaba a interaccionar con el mundo, no le ayudó.

¿Cómo empezar?

Pues después de haberle explicado lo mayor que es y por qué le vas a enseñar a hacer pipí en el orinal o w.c., empezar es fácil: quitándole el pañal y llevándolo con frecuencia al orinal o w.c.

Sí, se meará y se hará caca encima. Hay niños que sólo una vez, otros mil. Por eso es mejor realizar la retirada en verano.

Hay personas que tiempo antes los van sentando en el orinal para ir acostumbrándolos poco a poco. Las guarderías para esto van muy bien, ya que los niños aprenden viendo a sus compañeros y los van sentando.

Nosotros le hemos incentivado de muchas formas, incluso con lamines y regalitos si llegaba al mes sin hacerse pipí y caca encima… han sido en vano y fruto de la desesperación. No es algo que me guste hacer, y es algo que no recomiendan los expertos. child-316211_960_720

Eso sí, algo que a mí me desaconsejaron (la opinión popular) y que después he visto que se puede hacer sin problema es volver a poner el pañal.

Si el niño no avanza y está resultando frustrante para él, lo mejor es volver a poner el pañal y esperar a que esté preparado.

Me arrepiento de no haberlo hecho. Mi hijo tenía por delante casi un año y medio hasta que empezara el cole y la obligatoriedad de ir sin pañal. Pero no se lo volví a poner, quizás pensando que ya nos quedaba poco… Ignorancia pura la mía, o terquedad, nunca se sabe. Lo cierto es que no se lo volví a poner y nos ha costado muchísimo.

Ahora el problema es otro… No quiere ir al baño, nunca le viene bien y yo soy quien lo obliga a ir. Nunca se hace pipí  o caca en la calle, ni en el colegio, pero sí en casa. Al principio pensé que eran llamadas de atención por celos, pero ahora me doy cuenta de que una parte muy importante es que está tan entretenido haciendo lo que está haciendo que se aguanta las ganas hasta que al final se le escapa.wc-202597_960_720

Ahora estoy intentando hacerle consciente de lo que implica que no vaya al wc a tiempo, y es él quien se quita la ropa y quien vacia el calzoncillo en el retrete, le hago que se limpie un poquito, y luego soy yo quien termina de limpiarlo bien.

Y en este punto estamos… A veces avisa y a veces no. Si está distraído jugando se le escapa, si no, avisa.

¿Y por la noche?

Pues por la noche más de lo mismo, cuando el niño ya tiene el control de esfínteres adquirido el nocturno va asociado a él.

En mi caso, hay días que sale el pañal seco, pero la mayoría mojado, y muchos desbordado (lo que implica pijama y sábanas mojadas).

Pero en esa guerra me meteré otro día 😉

Espero que te haya sido útil este post. ¿Has empezado tu operación pañal? ¿Cómo te ha ido a ti? ¿Algún consejo?

¡Gracias por leerme!

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Besos y hasta la próxima.