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Se acerca septiembre y, para muchos niños, el inicio de la etapa escolar.

Durante unas horas sacaremos a nuestros retoños de su entorno familiar y protegido para llevarlos a un ambiente nuevo y desconocido para ellos. Y si eso desconcierta a los adultos, mucho más desconcertará a los pequeños.

Lo normal es que durante los primeros días surjan conductas de llantos, pataletas, retraimiento… Pero, entre todos, y con voluntad entre las partes, ayudaremos a nuestros hijos a superar este proceso, y a superarlo nosotros también 🙂

Cuando los niños asimilen este cambio, verán reforzada su autonomía personal y su grado de socialización, ayudando en la formación de hábitos y en la estructura de su personalidad.

Los niños pueden reaccionar de diversas formas:

  • Unos llorarán, patalearán, pegarán, no querrán comer, no querrán dormir, e incluso podrán tener un retroceso en el control de esfínteres.
  • Otros se mostrarán retraídos, callados, experimentarán una reacción depresiva, evitarán la relación con los otros niños y con la maestra, se refugiarán en su soledad o en el objeto que hayan traído de su casa, preferirán estar solos.

En general todos los niños pasan por un proceso de adaptación, pero debemos estar atentos para que, aunque el niño no exteriorice su frustración, no se nos pase por alto y podamos ayudarle a asimilar la nueva situación de manera satisfactoria. Hay que prestarle apoyo, mucho afecto, y transmitirle la seguridad necesaria.

Los padres también pasamos por el periodo de adaptación, ya que nos estamos separando de nuestro retoño, y surgen temores y dudas acerca de la profesora, del colegio… De si nuestros hijos estarán bien, de si sabrán cuidarlos como lo haríamos nosotros, de si los entenderán, de si… Es importante que no transmitamos nuestros temores e inseguridades al niño, ya que dificultaría el proceso de adaptación del pequeño.

CONSEJOS PARA SEGUIR DURANTE EL PROCESO DE ADAPTACIÓN

  • En esta etapa consideraremos todas las conductas del niño como normales, evitando preocuparnos y presionarle (aún sin darnos cuenta). Lo mejor será ayudarlo dándole toda la seguridad que necesita.
  • Cada niño tiene su propio ritmo de adaptación, deberemos ser pacientes y comprenderlo.
  • No transmitir al niño nuestros temores o ansiedad, si hubiera cualquier incidente con la profesora y/o otros niños evitaremos tratar el tema delante del niño. Eso influiría negativamente en él.
  • Cuando dejemos al niño en el colegio, lo despediremos con alegría, con seguridad y afecto. Es bueno anticiparse y hablarlo con él previamente.
  • Cuando el niño llore hay que decirle con tono firme y sereno, pero con dulzura, que regresaremos a buscarle. Nuestra actitud se transmitirá al niño. Cuando lo recojamos, seremos puntuales, para evitar causarle sentimientos de abandono.
  • Deberemos dejar que nos explique lo que hizo en la escuela, y felicitarlo por sus logros y por los juegos y actividades que realiza. Para él será importantísimo ese diálogo al salir del colegio, y sentará las bases de una buena comunicación entre los padres y el niño.

Espero que estos consejos te sirvan de ayuda para afrontar este momento tan importante de la mejor forma posible.

¡Hasta la próxima!

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Mil gracias por leer El Rincón del Peque .ES 🙂



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