Como os dije en mi anterior post hoy continúo con el tema del sueño, o más bien, con lo difícil que resulta hacer dormir a nuestros pequeños. Bueno, que algunos afortunados hay que lo tienen fácil, pero creo que por lo general, es una de las cosas más difíciles para los padres.

Para mí esto ha sido un auténtico problema, porque una vez suprimida la lactancia materna (que con mi hijo mayor duró un año y con el pequeño diez meses), ¿cómo los duermes?.

Hay teorías y opiniones para todos los gustos, y todo el mundo te da con la mejor de las intenciones, sus consejos o la forma de hacerlo. Pero yo no he sido partidaria, ni lo soy, de dejarlos en la cuna llorando, ni siquiera un minuto. Esto ha ido en contra de mi forma de pensar y de sentir, por lo que no lo he practicado. Y, sí, ha resultado más difícil, y más largo el camino hasta conseguir que se duerma solo, pero lo he conseguido. Como digo siempre, cada uno actúa de la forma que mejor considera, y, sobretodo, hay que hacerlo siendo consecuente con tu forma de pensar y de sentir.

Hoy mi hijo mayor, de casi tres años, duerme solito en su cama todo feliz. ¡Ha sido todo un logro!bebe-durmiendo-rostro

A partir del año, en mis dos hijos he comprobado que la resistencia a dormirse ha sido mayor. Y no ha servido que durmieran conmigo, que les cantase… Nada de nada. Son niños muy nerviosos y activos, y no les gusta dormir. Así que en eso se resisten lo más que pueden, y la única forma que hemos encontrado su padre y yo, ha sido la de dormirlos en brazos paseando. Nada recomendable, pero ha sido la única manera en la que conseguíamos que se relajasen, y tampoco era fácil. De hecho, mi hijo pequeño todavía está en esta fase.

Como yo no tengo la espalda para esos paseos, a la hora de acostarlos para dormir, se ha encargado él. Sin embargo, el problema venía a la hora de la siesta, porque ahí estoy yo sola… Así que terminé por ponerlo en la trona mientras yo recogía y limpiaba la cocina. Poco a poco conseguí que se durmiera por aburrimiento. Una vez conseguido un día, si no rompes esa rutina, el día siguiente será más fácil. Y así poco a poco…

Ahora he tenido que aplicar este método con mi hijo pequeño, porque eso que dice la gente que ya dormirá más por la noche si no ha dormido en todo el día, no es así, sino todo lo contrario, ya que además de pasar unas tardes muy difíciles, está mucho más nervioso y cuesta mucho más dormirlo.gemelos-bebe-durimiendo-fotografia-gratis

Realmente, lo importante es conseguir establecer una rutina, y no saltársela: todos los días hacer las mismas cosas a la misma hora. Y con esto es más fácil que el niño se duerma. Con esto, mucha paciencia y mucho amor 😉

Unos consejos

  • Es importante establecer una rutina de horarios.
  • No lo eches muy tarde, pues estará más nervioso y le costará más dormirse.
  • Encuentra una rutina para ir a dormir y síguela: baño, cena, cuento, etc.
  • Crea un ambiente para dormir cómodo y adaptado a tu hijo.

A medida que nuestro hijo fue creciendo empezamos a ayudarnos de los cuentos. Lo poníamos en su cuna, le contábamos cuentos, permanecíamos sentados a su lado… hasta que terminaba durmiéndose. Poco a poco, el proceso iba más rápido y ya no hacía falta que estuviera dormido para que nos fuéramos.

Y, la verdad, ha sido un recorrido muy duro y largo, pero hoy me siento muy orgullosa de cómo lo hemos hecho. Es un niño que ha aprendido a dormir, y ahora duerme muy bien 🙂

¿Y vosotr@s cómo lo hacéis? Estaría genial que lo compartiérais con tod@s, sería una forma estupenda de ayudarnos mutuamente y de compartir experiencias.

¡Hasta la próxima!

Mil gracias por leer El Rincón del Peque 🙂