Aunque todavía mis retoños son demasiado pequeños, una de las cosas que más miedo me da es que sufran acoso escolar. Las nuevas tecnologías, redes sociales, mensajería en el móvil… han incrementado los casos de niños maltratados por sus propios compañeros.

Recientemente he vivido un caso con la hija de unos amigos. Una niña que tenía su pandilla de amigas desde la guardería… hasta que empezó a ir al instituto. Tenía doce años y de repente se quedó sola ¿Por qué?

Por ser una niña tímida, responsable, y que no quería hacer las cosas que no veía bien. Se quedó sin amigas, sola, y pasó a ser objeto de burla y risa de todos los compañeros. Sus padres se dieron cuenta porque la notaban triste, nerviosa y muy huraña, no quería ir al colegio y siempre intentaba quedarse en casa, con cualquier excusa. Lo peor de todo es que el colegio no supo reaccionar consecuentemente y los padres tuvieron que luchar mucho para atajar el acoso.

¿De qué estamos hablando?

De acoso escolar o bullying, que es toda manifestación agresiva, intencionada y repetida, intimidación, de un escolar o varios escolares a otro.

En otras palabras, el acoso es:

  • Los insultos y burlas reiterados.
  • La propagación de falsos rumores, con el fin de perjudicar y dañar al niño.
  • Las amenazas y mofas a través de emails, whatsapp, redes sociales… o a través de webs en las que participen.
  • La intimidación y agresión física.

Por desgracia, nos encontramos en muchos centros donde los docentes no están preparados todavía para lidiar con este tipo de experiencias, y no consideran grave el acoso si este no se manifiesta en violencia física.

Realmente, el acoso es cualquier manifestación recibida, reiteradamente, que te hace sentir mal. Es más, muchos de estos niños se sumen en una profunda depresión, ya que son manifestaciones que se suceden día tras día.

Síntomas en el niño

Normalmente el niño sufre el acoso en silencio, con vergüenza y mucho miedo. Nosotros podemos ver en él una serie de síntomas que pueden mostrarnos que algo está pasando con nuestro hijo:

  • Está estresado, más nervioso de la cuenta.
  • No quiere ir al colegio, busca excusas (malestar, enfermedad…)

¿Qué podemos hacer nosotros?

  • Hablar con él, apoyarle y que sienta que somos sus mejores aliados.
  • Planear una estrategia conjunta, en la que él esté de acuerdo.
  • Hablar con el centro escolar.
  • Solicitar el apoyo de amigos y familiares.
  • Apuntar al niño a clases de defensa personal u otro deporte.
  • Acudir al médico de cabecera y pedir una terapia familiar.
  • Considerar la posibilidad de cambiar de escuela.
  • Denunciar al colegio, si este no soluciona el problema.

Realmente, es un problema importante que tanto padres como educadores tenemos que solucionar, para evitar males mayores en el niño, ya que el acoso tiene consecuencias nefastas si no se trata y soluciona.

  • Trauma psicológico
  • Riesgo físico
  • Ansiedad
  • Fracaso escolar
  • Depresión
  • Problemas de personalidad

Afortunadamente, si se soluciona a tiempo y bien, el grave problema desaparece y el niño continúa su desarrollo perfectamente.

¡Hasta la próxima!

Mil gracias por leer El Rincón del Peque .ES 🙂