En el post Mi niño es tímido te comentaba los principales inconvenientes de la timidez infantil y unos consejos para ayudar al niño. Una de las cosas que más les cuesta a los niños es saludar a los desconocidos y, a veces, incluso a conocidos.

¿Y qué hacemos si el niño es tan extrovertido que se va con cualquier extraño?

Y de eso va este post. Gracias a una sugerencia que me hizo Sannia, del blog De2nombres, en uno de los comentarios al hilo de esa entrada, he escrito este post.

Los niños no nacen sabiendo quién es bueno o malo, quién pretende hacerles daño o quién no. Y se fían de todo el mundo, porque confían en las personas. Y eso es bueno, pero, por desgracia, hay que enseñarles que no deben confiar en cualquier persona que se les acerque.

A los dos años, los niños son todavía demasiado pequeños y lo único que podemos hacer es no perderlos de vista e ir explicándoles que no se pueden ir con desconocidos. Aunque en este momento todavía no están preparados para  entender, poco a poco lo irán haciendo, a medida que vayan creciendo.

¿Y qué tenemos que explicar a nuestr@ hij@?

  • Por supuesto, lo primero que debemos hacer y hacemos los papás es llevarles de la mano y no soltarlos, sobre todo en sitios con mucha gente. Creo que esto es ya algo innato que sale de nosotros casi sin pensar, pero hay que explicarles por qué insistimos en llevarles de la mano: porque pasan coches, porque hay mucha gente y se podrían perder…
  • Es importante que expliquemos al niño que no todas las personas son buenas (esto es algo que a mí me cuesta un montón), y que no deben irse con personas desconocidas, y ni siquiera con personas conocidas sin que papá o mamá lo sepan ( o el que esté cuidándolos en ese momento). Recalcarles que no tienen que alejarse de su cuidador bajo ningún concepto (un adulto bueno nunca pide ayuda a un niño, no debe aceptar chucherías de nadie, no acercarse a una furgoneta…). No hay que asustarle ni crearle temor ante los desconocidos, sólo precaución.
  • Tenemos que explicarles qué tienen que hacer en el caso de que un día se perdieran (por ejemplo, en un supermercado, centro comercial o cualquier otro sitio), y en quién confiar en ese caso (policía, cajera supermercado, médico, maestro).
  • Hay que enseñarle que no se deje tocar los genitales ni hacer nada que no quiera hacer. Tiene que aprender a decir NO. Y si alguien le hace algo malo o desagradable tiene que contárnoslo. Esto sobretodo hay que trabajarlo con niños que no suelen exteriorizar sus problemas.
  • Internet: Este tema es largo, y más para niños que son más mayores. En el post «Educar a los niños utilizando Internet» tienes las pautas a seguir para que tu hijo empiece a utilizar internet de una forma segura.girl-883016_640

Si desde pequeñitos les vamos explicando esto, y reforzándolo de forma natural frecuentemente, el niño lo va asimilando y siempre será más fácil que si se da una de estas situaciones (esperemos que no) utilice los recursos que le hemos ido explicando.

Hay tantas situaciones de peligro que, la verdad, me ha costado escribir este post. Son cosas que tengo en cuenta y que sin darme cuenta he ido aplicando de forma natural con mis dos pequeñines, pero da tanto miedo pensar en ello…

Sobretodo estoy trabajando mucho la comunicación, intentando que si algún día tienen un problema o les pasa cualquier cosa, sea más fácil que me lo cuenten. Por eso y porque es bonito hablar con mi hijo, me gusta y vamos creando un precioso vínculo cuando me cuenta sus cosas y yo le cuento las mías.

En eso he tenido la suerte de tener una madre que siempre ha hablado mucho con nosotros, y que ha dejado lo que estuviera haciendo para atendernos y escucharnos, aconsejarnos… Y yo sigo ese ejemplo 🙂

Al hilo de este tema, os dejo el vídeo de un estudio sobre lo vulnerables que son los niños para irse con un desconocido. ¡Demoledor!

Como ves, en todos los casos las mamás pensaban que sus hijos no se irían con un desconocido…

¡Hasta la próxima!

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