Una de las cosas más importantes que tiene que aprender un niño es escribir. Por eso inicio la serie “Aprender a escribir”, en la que hoy te doy las pautas que a mí me dieron y unas sencillas actividades para practicar con tu peque. Y para que puedas empezar a practicar sus primeros trazos, al final del post encontrarás unas fichas imprimibles. Espero que te guste y, sobretodo, que te sea útil.

No es tarea sencilla todo el proceso que conlleva hasta que un niño aprende a escribir, o mejor dicho, hasta que consigue un dominio absoluto del manejo del lápiz. El proceso se inicia, dependiendo de cada niño, entorno a los 18 meses, cuando el niño ya es capaz de sujetar un lápiz con la suficiente fuerza como para moverla pintando. Así el niño empieza la fase del garabateo (ver post “El dibujo infantil y sus beneficios“). Y donde irá mejorando poco a poco su motricidad fina. Ya que antes de empezar a escribir letras o números hay que empezar con series horizontales y verticales, para después pasar a formas curvas.

¿Qué es la motricidad fina?

La motricidad fina se refiere a la acción de pequeños grupos musculares de la cara y los pies, y a los movimientos precisos de las manos, cara y pies.

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Ficha primeros trazos horizontales     Ficha primeros trazos verticales     (estos enlaces son formato pdf)

Actividades que ayudarán al niño en la motricidad  fina

Esto es algo que nos recalcan siempre en el cole desde que mi pequeñín mayor empezó la guardería: tenemos que ayudarle a mejorar la motricidad fina, y eso favorecerá un mejor aprendizaje de la escritura. Estas son las actividades que nos recomendaron.

  • Romper trozos de papel con los dedos.
  • Juntar y soltar los dedos pulgar e índice una y otra vez, a modo de pinza.
  • Jugar con pegatinas y/o gomets.
  • Tocar cada dedo pulgar con el resto de dedos de la misma mano (de uno en uno), aumentando la velocidad cada vez.

Unos consejos para empezar

  • Para los niños más pequeñitos es mejor escoger lápices gruesos de colores fuertes. A los míos les encantan los rotuladores, así que eso es lo que utilizo yo, rotuladores de colores para niños pequeños (por supuesto, de los que se pueden lavar).
  • Los lápices gruesos triangulares facilitan al niño una buena posición a la hora de coger el lápiz para escribir (la famosa “pinza”, que es la unión del dedo índice con el pulgar).
  • Elegir un lápiz de mina gruesa que facilita al niño el trazado y rellenado.

Si tu peque ya ha pasado esta etapa y está empezando a escribir, en este vídeo explican muy bien cómo hacer los trazos de las vocales, para que puedas enseñar a tu peque a escribirlas correctamente.

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Mil gracias por leerme 🙂