Tengo un amigo que es mago. Mago de los de verdad, de los que hacen magia. Es mago. Fakir. Ilusionista. Escapista. Artista. Y buena persona. Esto es importante, ser buena persona.

Es un profesional como la copa de un pino, con reconocimiento internacional… Y antes de seguir, te voy a decir quién es, porque es probable que lo conozcas. Es el mago Civi-Civiac.

¿Y por qué en este post te hablo de él?

Porque hace unos días, tuvimos la suerte de poder asistir a su último espectáculo “Cóctel de ilusiones”. Y fue un cóctel maravilloso tanto para niños como para adultos.

Y de ello voy a hablarte, de cómo disfrutan y viven la magia los niños, de cómo podemos disfrutarla juntos y trabajar su aprendizaje a través de ella.

Este post no es publicidad y no he cobrado nada por escribirlo. Esto quiero dejarlo claro.

Y lo escribo porque el otro día, cuando estaba allí, disfrutando con mi marido y mis hijos del espectáculo pensé que era un tema tan interesante que merecía la pena escribir sobre ello. Porque me pareció maravilloso. Mágico.

La magia nos envuelve de una manera que, sin darnos cuenta, quedamos atrapados en ella… como cuando éramos niños.

A través de la magia podemos trabajar muchísimas cosas en nuestros hijos. Es una forma ideal de compartir momentos y de aprender de forma divertidaHaz click para twittear

Hoy me voy a centrar en el carácter lúdico de la magia, de cómo los niños disfrutan de un espectáculo, de lo que les aporta y nos aporta. Y la semana que viene, en otro post, te explicaré cómo se puede utilizar la magia para el aprendizaje en los niños, y es que casualmente, este trimestre en el curso de mi peque mayor (P5) están trabajando a través de la magia.

Y es que, para vivir las emociones y sentir la ilusión que nos trasladó Ismael a niños y a mayores sólo hay una forma de hacerlo. Y como lo conozco, sé cuál es su forma: trabajando mucho, disfrutando e ilusionándose.

Esa es su fórmula. Y eso es lo que traslada él y todo su equipo dentro y fuera de los espectáculos.

Y ese es un ejemplo maravilloso para los niños. Ser buen profesional y buena persona a la vez.

Y eso es algo en lo que yo me esfuerzo con mis hijos, porque me gustaría que fueran grandes personas, que no es incompatible con ser grandes profesionales. Y así intento educarlos.

¿Y cómo vivimos el espectáculo?

A mis hijos les brillaban los ojos, exclamaban, se sorprendían, se reían, se asustaban… creo que sintieron casi todas las emociones durante la hora y pico que duró el espectáculo.

Fue una mezcla de ilusiones, de magia, de teatro… con mucho humor. Porque la magia también es humor. Y es hacer reír. Y nos hizo reír a todos. Y nos sorprendió. Una vez más.

Y al salir, con toda la emoción, comentando el espectáculo con mis peques, me di cuenta… ¡Cuánto tiempo hacía que no disfrutábamos así los cuatro!

En realidad, creo que esa parte mágica la hemos vivido muy poco juntos, por unas circunstancias o por otras… Y es importante. Importante que la ilusión que tiene Ismael y su familia, no la perdamos los demás tampoco. Y esa es la ilusión que todavía tienen los niños.

Beneficios

Es tiempo compartido maravilloso. Y cada uno lo vivimos y sentimos de una manera.

No voy a entrar en los detalles, porque seguro que podrás verlo en algún momento, ya que hace gira a nivel nacional e internacional. Y merece la pena, de verdad.

Pero en estos espectáculos, se suelen hacer partícipes a los niños. Y eso les hace sentirse especiales, y entenderlo todo mucho mejor.

Además, a través de la magia, pueden llegar a mundos inimaginables, mundos mágicos maravillosos, ilusiones que intentan entender y que disfrutan al máximo, se dejan atrapar por cada detalle, cada momento… porque lo observan todo. Y así, mientras disfrutan de la actuación trabajan algo importantísimo: la atención y la observación. Porque no quieren perderse detalle.

Y eso es muy beneficioso.

Incorporan a sus momentos otras experiencias, con multitud de detalles y ellos intentan formar sus propios espectáculos, trucos de magia, imitando aquello que han visto o creído ver. Y con ello fomentan la creatividad.

Haciendo esto, sin darse cuenta, están trabajando multitud de cosas como la psicomotricidad fina y motora, de la que ya he hablado aquí en el post El juego de los calcetines: estimulación y psicomotricidad

Pero lo más importante de todo es lo que siempre digo, que al final de todo, lo que hacemos es compartir momentos mágicos en familia. Y eso es maravilloso.

Es la mejor forma de disfrutar de nuestro tiempo libre, de una forma diferente en la que todos participamos. Y que, sin darnos cuenta, los adultos nos contagiamos de esa ilusión, y nos abstraemos de nuestros problemas, descargamos la mente y nos relajamos.

Y qué más puedo decirte… que desde ese día tengo a dos magos en casa haciendo espectáculos.

El próximo lunes escribiré sobre cómo están trabajando en el colegio este trimestre a través de la magia. ¡Está siendo fascinante!

Así debería ser siempre, aprender disfrutando.

¿Conocías los beneficios que tiene la magia en los niños? ¿Sueles ir a ver actuaciones con tu peque? Me encantará leerte en los comentarios 🙂

*Nota: todas las imágenes son propiedad de Civi-Civiac Producciones. No utilizar.

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Un beso y mil gracias por leerme,

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