“Jugando, jugando, aprendo y me divierto”

Tenemos un parchís precioso, de madera y de piratas. Y un dominó que también fue precioso, pero que ahora está ya un poco viejo y desgastado por el uso.

Son juegos tradicionales, de los de toda la vida, y juegos con los que podemos jugar con nuestros peques desde bien pequeñitos.

Aprender jugando es la mejor forma de aprender, y ahí van una gran cantidad de beneficios de jugar al parchís y al dominóHaz click para twittear

¿Y qué beneficios tiene para nuestros peques?

Pues para empezar, y como digo siempre, el tiempo compartido en familia. Y ese, para mí, es el mejor de todos. Son momentos compartidos, únicos y que no se volverán a repetir.

Otro beneficio es la destreza que van adquiriendo en el movimiento de las fichas, la psicomotricidad fina. Parece sencillo, pero sobretodo cuando son pequeñitos, coger piezas pequeñas y moverlas es todo un reto para ello. Y esto favorece su aprendizaje.

Además, se acostumbran a seguir ciertas pautas, normas básicas que rigen los juegos de mesa, los juegos al aire libre, y la vida misma… Porque en la vida tenemos que seguir unas normas de comportamiento mínimas, tanto en la calle como en casa. Y estos juegos son una buena introducción, de forma divertida.

Favorece el aprendizaje de los números, el conteo, la suma… Todo depende de la edad del niño y del nivel y destrezas que ya tenga.

Nosotros somos su guía, si tiene que aprender los números y sus cantidades, debemos reforzar eso y ayudar en lo que todavía no pueden controlar. Si están aprendiendo el valor de los números y el conteo, estos juegos son ideales, sobretodo el parchís. Y para sumar… ¿Quién gana en el domino si se cierra sin que nadie se quede sin ficha? Ahí sumamos. Y aunque gane alguien, también sumamos.

Y se divierten. Juegan, aprenden, están con nosotros… Y disfrutan. Eso es lo más importante.

También aprenden a gestionar la frustración, porque no hay que dejarlos ganar, ni hacer trampas para que siempre ganen. Ellos tienen que aprender que a veces se gana y a veces se pierde. Eso es la vida, y empezamos a enseñarles desde ahora, desde pequeñitos.

Nosotros jugamos mucho, a temporadas más y a temporadas menos. Porque ellos también tienen sus rachas de querer jugar mucho o no querer jugar nada.

Y eso también lo respeto. Porque para que aprendan a respetar… hay que respetarles.

Así de sencillo.

¿También juegas con tu peque al parchís o al dominó? ¿Qué te parecen estos juegos? Me encantará leer tu experiencia en los comentarios del blog 🙂

Hasta la próxima,