Seleccionar página

Que nos gusta la arquitectura y la antigüedad no es ninguna novedad, y que a los niños también, tampoco. Y es que es cuestión de mostrarles el mundo y decir qué hacían allí las personas que lo habitaron en su día.

Y poco a poco y en la medida de sus capacidades, ellos lo imaginan. Algo de eso te comenté cuando te conté cómo disfrutan mis peques cada vez que vamos al castillo de Monzón, nuestro pueblo 🙂

Si no has leído el post, puedes acceder a él desde aquí: El castillo templario de Monzón

Pues algo así nos pasó durante el finde rural que pasamos en Hecho y que te expliqué en este post: Finde rural con niños en Hecho (Huesca)

El domingo quisimos aprovechar y acercarnos a ver el Monasterio de San Juan de la Peña, que está en un espacio protegido junto con el Monte Oroel, en el suroeste de Jaca (Huesca).

Cabe decir que este monasterio fue el más importante de Aragón en la Edad Media, y que allí, en su panteón, están enterrados muchos de los Reyes de Aragón.

Los orígenes del Monasterio datan del siglo X, así que su historia está repleta de sucesos y tesoros inmersos en el románico.

Una de las maravillas que lo hacen especial, es cómo está “fusionado” con la roca, cómo parece que la roca de la montaña lo cobija, lo protege.

Y su interior no se queda atrás, entre ellos la iglesia prerrománica, pinturas del siglo XI, el Panteón Real donde están enterrados los Reyes de Aragón, la capilla gótica

Y no voy a extenderme porque las imágenes hablan por sí solas, aunque tengo que decir que todo lo que leas o veas desmerece de la realidad.

 

Mis hijos disfrutaron mucho, aunque la verdad es que ese día llovía y hacía mucho frío. Íbamos explicándoles qué era cada instancia y ellos intentaban visualizar lo que contábamos.

Y esto es muy curioso porque algo que para nosotros es tan sencillo y no nos cuestionamos, ellos sí lo hacen. ¿Cómo podían vivir ahí?

¿Qué tenían?

Y aunque en el Monasterio viejo no se pueden ver mas que unos pocos enseres y muestras de vestuarios y personajes… en el nuevo sí.

Y puestos a pagar un coste tan elevado por ir, por un poco más, vimos los dos monasterios, con lluvia y todo.

Punto negativo

No me gustó el precio.

Las tarifas son muy elevadas. Puedo entender la tarifa de adulto, pero que un niño de 6 años pague 5 € por visitarlo me parece abusivo.

Me enfadé, porque al final, realizar una visita rápida (porque llovía y hacía mucho frío) nos costó 22€. Y sin guía, porque en ese momento no estaba disponible.

Además, nos vendieron la moto con el centro de interpretación y sí, estaba bien, pero tampoco es la panacea… Viene a ser un museo. Y nos gustó, porque mis hijos pudieron ver figuras simulando lo que se hacía y cómo se vivía en ese Monasterio (que no estaba reconstruído como tal).

Y eso les pareció divertido.

Pero tampoco pudimos terminar de verlo tranquilamente porque cerraba. Sí, cierra a mediodía (cosa que tampoco nos había dicho la que nos atendió en la taquilla).

Total, que si visitas sólo el Monasterio Viejo te cobran 7€ por adulto y 4,50€ niños desde 6 años. Y si visitas los dos, la tarifa asciende a 8,50€ por adulto y 5€ niño.

Ese es el punto negativo que le doy, por lo demás… si estás por la zona, te lo recomiendo totalmente 🙂

¿Has estado en este Monasterio? ¿Soléis hacer este tipo de visitas con los peques?

Hasta la próxima,

Pin It on Pinterest

Share This